Viviendo en una familia multicultural
By: Keith

Nuestra familia es multicultural y multiétnica. Por supuesto, a primera vista, no se puede ver. Mi esposa tiene la piel blanca como yo, aun cuando ella es de México. Lo que hace que nuestros hijos sean blancos también. Así que sin saberlo de antemano, no es fácil de creer que mi esposa haya nacido y sido criada en México y sea 50% india Mixteca (en otras palabras Nativa Americana). Lo cual hace que mis hijos sean un 25% mixtecos (los abuelos de Mely ni siquiera hablaban Español sino hasta que entraron a la escuela, hablaban Mixteco). Y eso no cuenta el resto de las otras partes indígenas en la genética de mis hijos. Su maquillaje genético es cerca de un tercer porciento indígenas y el resto dividido igualmente entre españoles, alemanes y escoceses. Siendo éste el caso, es obvio que el dividir a las personas basándonos en su linaje racial es estúpido. Es estúpido porque Mely es tan mexicana como el resto de su familia, pero ella salió de piel blanca mientras que el resto es de piel morena. Es pura suerte que los genes de sus ancestros españoles hayan sido dominantes. Aun así, ella creció con compañeros de escuela que le hacían burla y le atribuían todo tipo de estereotipos basados simplemente en el hecho de que su piel es clara, a pesar del haber venido de la misma ascendencia genética que sus hermanas. Al final, el maquillaje racial es irrelevante. Lo que realmente hace la diferencia en nuestras vidas diarias no es que seamos multirraciales, lo cual puede ser discutido, pero que seamos multiculturales.
Vecinos distantes
Yo compré un libro cuando vivía en México hace 13 años llamado Vecinos Distantes. El tema general de este libro es que los mexicanos y los americanos son culturalmente dos mundos completamente diferentes, aun cuando compartimos una frontera de dos mil millas (3,218.68 kilómetros). Hablando académicamente, yo estoy de acuerdo con esta tesis. Puedo ver claramente las diferencias en gobierno, negocios, escuelas, y leyes. La historia de México raramente sobrepasa la nuestra. Nuestras culturas realmente solo se empezaron a mezclar hace como 100 o 150 años. Y, aun en Europa, los españoles y los ingleses tienen historias completamente diferentes. Los Estados Unidos y México tienen diferentes políticas en cuanto a lo que corresponde a la población nativa. México integró los nativos dentro de la sociedad convirtiéndolos (aún cuando todavía existen disparidades raciales) mientras que los Estados Unidos y La Gran Bretaña trasladaron y exterminaron sus poblaciones. Esta misma es una de las principales causas en las diferencias culturales. El hecho es que los mexicanos no se consideran a sí mismos españoles pero realmente tampoco pueden ser llamados nativos. Ellos se consideran mexicanos y como tales tienen una fuerte identidad nacional. Son cautelosos y provincianos como país y cultura.
WordPress tiene un límite de 8,000 palabras, de otra manera seguiría describiendo. Ni que decir que su cultura se filtra hasta sus interacciones familiares. Mi cultura es igualmente complicada. El punto es que mi esposa y yo nos casamos y tuvimos hijos. Ahora tenemos que trabajar con esto. Considéralo una pequeña cumbre entre los Estados Unidos y México, que toma lugar en nuestra casa todos los días.
Concesiones
Cuando nos casamos, hace 12 años, decidimos que íbamos a hablar solamente Inglés cuando estuviéramos en los Estados Unidos y solamente Español cuando estuviéramos en México. Este fue un buen trato para mí, puesto que decidimos vivir en Los Estados Unidos. Yo solamente tendría que desempolvar el Español una vez al año, o incluso menos, cuando saliéramos de vacaciones. No tuvimos acuerdos con respecto a los días festivos porque ninguno de nosotros es particularmente religioso de todas maneras. Creímos que el tema del lenguaje sería el más importante asunto sobre la mesa. Pero no estábamos equivocados. Nuestras diferencias culturales fueron obvias cuando recibimos nuestro primer recibo del teléfono. Una de las cosas que oímos frecuentemente pero que rara vez es comprendido es la conexión familiar que los mexicanos parecen tener y que los americanos no tenemos, genéricamente hablando. Yo llamo a mis padres una vez cada tercer mes. Mely y yo, debido a nuestras múltiples diferencias, discutimos bastante durante nuestros primeros años de matrimonio. Ella encontraba confort en su familia, yo encontraba confort en mis amigos. Yo pase de tener muchos primos a tener como 300. Sin importar que muchos de ellos fueran primos de segundo y tercer grado, quienes en Los Estados Unidos, hubieran sido considerados solamente como vecinos si vivieran junto a nosotros. No, los mexicanos son notorios por acaparar miembros de la familia. Yo creía que me había casado con Mely. Descubrí que también me había casado con toda su familia. Yo quería ser independiente. Yo no quería tener la familia alrededor. Tuve que hacer concesiones. Me tomo un poco de tiempo, pero me he ablandado con el tiempo. Solo le doy gracias a Dios que no vivimos en México. Probablemente tendríamos que construir un recinto en el que toda la familia pudiera vivir a 40 yardas el uno del otro. Los que están leyendo este artículo pueden sentir mi sarcasmo con respecto a este tema. Esto es porque, durante todos estos años, todavía me rio por dentro al ver qué tan diferentes somos, y al ponerlo en palabras es crudo.
Más allá de las personalidades
Mucho dentro de los matrimonios nuevos es difícil. El nuestro fue particularmente difícil. Cada pequeño detalle y diferencia cultural venia a la superficie. Ella quería una casa decorada con colores brillantes. Yo la quería blanca. Ella quería comida llamativa y picosa. A mí también me gusta la comida picosa, pero no puedo comer comida mexicana todos los días. A mí me encanta la comida mexicana por la complejidad de sus sabores y sus muchos platillos tradicionales. Aun considerando que la comida mexicana está a años luz de la comida americana en cuanto a lo que se refiere a complejidad y sabor. Aun así se me antojaban las comidas diarias americanas. El pan de carne fue uno de los nuevos que yo recuerdo.
Lo mismo con el pastel de pollo y el pastel de pastor. Mely viene de una ciudad mexicana grande. No muchas de las personas que viven en el centro de grandes ciudades metropolitanas saben manejar (lo cual es difícil de creer considerando el laberinto de la muerte al que ellos llaman el manjar). Yo tuve que enseñarle a manejar y fue una experiencia totalmente interesante. Cualquiera que piense que el manejar no es una experiencia cultural nunc ha manejado en la ciudad de México o en Londres. Tú puedes ver mucho de la personalidad de una persona en la manera en la que tratan sus carros. Los mexicanos, yo he notado, no tienen miedo a navegar en alto trafico yendo a 80 mph (128 kph) en su bocho destartalachado, mientras que los londinenses, para mi sorpresa, son extremadamente restringidos considerando el tamaño y la densidad de la población de su ciudad. Otras cosas también, cosas que normalmente yo no consideraba importantes, se volvieron importantes. Un día nos peleamos por un partido de futbol soccer – ¡y a ninguno de los dos ni siquiera nos gusta mirar los partidos de futbol soccer! La comunicación también fue un gran problema. Yo estoy acostumbrado a mujeres fuertes. Las mujeres en México todavía viven en una sociedad machista en donde son apaciguadas e ignoradas. Las mujeres mexicanas no son, típicamente, abiertas o comunicativas. Mely, no fue, y todavía no es, la excepción. Yo encontré muy frustrante el tener que comunicarme con una persona que se recata a cada oportunidad. Han pasado 12 años y todavía seguimos aprendiendo el uno acerca del otro. Ambos nos hemos dado cuenta que el concesionar es la única manera de salir adelante. Somos dos mundos aparte, y aun así, fuimos hechos el uno para el otro. Es raro, pero cierto.
Niños
Muchas familias multiculturales y multiétnicas tratan de engravar todas sus tradiciones culturales en sus hijos. Eso no nos hubiera funcionado. Nosotros creemos que esto crea el campo para una batalla de las culturas y haría que los niños tuvieran que elegir entre la mamá y el papá. Es mejor tener un plan antes de tener hijos para evitar conflictos más tarde. Mely y yo coincidimos y estamos de acuerdo en muchos asuntos. Uno de ellos es que nosotros creemos en la filosofía de “cuando en Roma” Los dos creemos que donde quiera que sea que vivamos, tenemos que tratar de adaptarnos. Por ejemplo, si viviéramos en un país africano, entonces seguiríamos sus costumbres predominantes. Si viviéramos en Japón, tal vez tendríamos que estudiar Shinto, puesto que es la religión del lugar, y deberíamos aprender la manera apropiada de hacer reverencia. Si viviéramos en Francia aprenderíamos a celebrar el Día de la Bastilla. Pero, estamos en los Estados Unidos. Nuestra familia, incluyendo nuestros hijos, observa las costumbres y los días festivos principales de aquí – con algunas excepciones. Celebramos el Día de Reyes y tratamos de conseguirnos una Rosca de Reyes en Navidad. Hacer pequeñas cosas no hace daño siempre y cuando no exista un conflicto entre costumbres. La Navidad y Jánuca serian dos que no podríamos reconciliar. Neil y Alan saben que son 50% mexicanos por herencia. Ellos también saben que son 100% americanos. Nada de esa basura de Méxicano-Americano. Mely obtuvo su ciudadanía americana hace 5 años. Ella es mexicana y ella es americana, pero no México-Americana.
Nosotros queremos que nuestros hijos tengan una clara identidad cultural. Ser consistentes es importante al criar niños multiculturales y multiétnicos. Ellos deben saber en donde pertenecen. Los niños no deben tener que escoger entres sus padres o madres. Es por eso que los padres deben estar en la misma corriente y decidir cuáles costumbres son más importantes antes de tener hijos. Los niños no necesitan el peso de tener que escoger que días festivos estúpidos van a celebrar; ellos escogerían el que les traiga más regalos de todas maneras. He descubierto que existen algunas cosas que tenemos que ceder y conceder. Mely ha tenido que ceder mucho más. Yo lo reconozco y aplaudo su sacrificio. Ella lo ha hecho porque reconoce la importancia de ser consistentes. Si hubiéramos decidido vivir en México las cosas hubieran sido diferentes, y yo hubiera sido el que tuviera que haber cedido mas. Tal vez, algún día, nos vayamos a vivir a Escocia o a Japón. Si eso fuera a suceder entonces nos tendremos que adaptar y cambiar.
Nosotros no somos estáticos. Las culturas son entes vivientes en constante cambio al igual que la gente. Nosotros nos movemos con ellos para poder tener un sentido de pertenencia en nuestras sociedades. Cuando la sociedad cambia, también la cultura cambia, y nosotros cambiamos junto con ellas.
No related posts.



Packed full of good points.
What a nice multi cultural family
My son was born in Japan and I also like to practice the “when in Rome” trick, but I find myself being very Ecuadorian no matter what.
It seems that Mely comes from a traditional family. I know many in Latin America but it’s getting less common now. Personally I’ve always found this kind of families fascinating and would love to be closer to my relatives.
Of course, I consider my cousins cousins, not neighbors
Speaking about racial background, I’m also a total mix of races, colors and cultures as most people in Latin America.
Nice to meet your family!
.-= Monica´s last blog ..Wooden Bento Lunchbox Review =-.
Thank you Monica! It’s nice to meet you. It’s my philosophy that ethnicity has no bearing on culture. The fact that you and I are mixed heritage just goes to show that our cultures are what really matters. We share some similarities and some differences but we share mutual respect for who we are and how we’re raising kids. Thanks again for the friendly and gracious comment.
I can see your couple being multicultural (for example, Mixtecs are different to other Mexicans in that we keep track of our bloodline, such as third-cousins, etc., in order to prevent intermarriage), but I don’t see any examples of your kids being multi-cultural themselves. Celebrating Three-Kings Day is a big exception, though.
Esteban,
You don’t live here and I frankly don’t really care that you don’t think we’re up to your standards of multi-culturalism.
Regardless of how “westernized” a family may seem, there are cultural differences that inevitably creep into the picture.
I too am 1/2 of a interacial partnership and although my wife’s family has been here for her lifetime and mine has been in Canada for 3 generations, there are some distinct “cultural” differences between us and at times has significant berring on how our children are raised and are turning out. Most good, some bad.
To say that a family that has different racial/cultural backgrounds is not multicultural comes from not knowing or experiencing it first hand.
I enjoyed reading your blog, I laughed and agreed 100 percent of wat you said. My boyfriend is white I’m mexican-american, we argue a lot, our thoughts are very different and I’m close to my family as he confides with his friends. I as well am light skinned (ancestor spanish and israel), some of friends who are latin were mean to me cause my skin color. I enjoyed a lot this blog cause I can relate towards it and my boyfriend as well.