¿Un niño desobediente? Tal vez lo único que necesite sea más libertad
By: Keith
Yo no diría que mi hijo es inherentemente obstinado. Usualmente sigue la corriente sin problemas. Pero, al crecer (ahora tiene 8 años) definitivamente ha desarrollado el arte de decir no. Hay ocasiones en las que yo se que su resistencia es solamente su manera de acertar su independencia, y puedo dejarle ser porque lo que le pedí no era tan importante de todas maneras. Sin embargo, también hay ocasiones en las que lo que se le pide hacer es algo de vital importancia. Por ejemplo, él no tiene otra opción cuando se trata de cruzar la calle cuando tenemos la señal de caminar en lugar de la señal de paro (tuvimos ese problema la semana pasada). Cuando estamos juntos en público, tal vez haciendo fila en el banco, él tiene que permanecer cerca para que pueda verle mientras que estoy haciendo otra cosa. Pero, teniendo 8 años de edad, a Neil le ha dado por probar qué tanto se puede salir con la suya, y eso me ha llevado, en más de una ocasión, a tener que llevarlo conmigo a la fuerza. Naturalmente él tiene un problema con esto, y lucha aún más; después de todo es su orgullo el que está en la línea. “Bueno, mi hijo” le digo, “Te vas a tener que aguantar porque en esta ocasión no vamos a discutirlo.” El aún no ha descubierto cuando es apropiado el seguir su propia ruta y cuando no lo es.
Andando en trineo y regresando a casa:
Hace unos días nos pasamos más de una hora en la colina donde andamos en trineo. Como tenemos tres trineos usualmente yo dejo que Neil se vaya con sus amigos mientras que Alan y yo nos lanzamos solos hasta que es tiempo de regresar a casa. Neil está alcanzando una edad en la que estar conmigo es completamente anticuado. Yo lo entiendo. No hay problema. Pero, cuando es tiempo de regresar a la casa, es tiempo de regresar; sin argumentos. Neil, el otro día, decidió hacer una escena frente a sus amigos acerca de mi decisión de regresar a la casa. Así que le dije “Neil, despídete de tus amigos. Es tiempo que regresemos a la casa.” A lo cual Neil me respondió, “No, no voy a regresar y no me puedes obligar.” Esto me presentó un dilema. Yo podía hacerle venir conmigo, pero eso hubiera sido vergonzoso para él, y yo no quería avergonzarlo si podía evitarlo. O yo podía discutirlo con él y potencialmente arriesgar el verme como el mamón más grande del mundo al permitirle “quedarse solo unos cuantos minutos más.”
Un riesgo:
Así que tomé mi opción #3 en la cual pensé desesperadamente, al buscar por una solución de último minuto. Yo dije, “Neil, me voy al carro con Alan. Regresa al carro de cualquier manera que tú quieras. Ahí te espero.” Y me fui hacia el carro caminando con Alan con mis dedos cruzados esperando que mi hijo mordiera el anzuelo y se fuera hacia el carro para que ambos, al final, consiguiéramos salir ganando. ¡Me da mucho gusto el decir que sí funcionó! Alan y yo nos regresamos al carro sin mirar atrás para ver qué era lo que Neil estaba haciendo. Nos metimos en el carro y nos plantamos en la base de la colina mientras que Neil corría cuesta arriba como si fuera a echarse otra bajada. Yo pensé “rayos, voy a tener que llevármelo arrastrando y gritando.” Pero, no. Cuando él llego a la cima, apuntó su trineo en un ángulo hacia la dirección de nuestro carro en lugar de directamente bajo la colina (en trayectoria diagonal), y se aventó su última bajada en camino al carro. El puso su trineo (que en realidad es una tabla de snowboard. Puedes verla en la fotografía) en la cajuela, se montó en el carro, y regresamos a casa sin decir otra palabra. El consiguió lo que quería, un poco de libertad. Y yo conseguí lo que quería, un poco de obediencia. Ahora, sin toda la vida pudiera ser sin complicaciones.
No related posts.




Dude, I gonna put an idol of you on my mantle. A typical parent would be offended, insulted, taken “control”, showed who’s the “boss” and looked like a fool.
They are not ours to control, only to make safe, until they can go out on their own.
I guess I am lucky that my ten year old pretty much goes with the flow, but I do give the boys alot of leeway. There are no power trips at my house; but keep in mind that I run my family as a tyrant, where things are ruled in complete anarchy with no democracy….spkrinkle in a heavy dose of love and we do fine together.
You da man!
I’ve raised a button pusher to adulthood. He didn’t respond to no. The third and last time around I have adopted a saying: “it’s non-negotiable.” It works. As parents we have to pick and choose our battles to the betterment of the child. Some things just aren’t important.
Nice work. I have to figure out ways to let our son have his way and still get him to do what I want all the time. Of course he is only two so it’s a lot easier for me.
Good call on that. Parenting is so much of a learning on the fly experience that all we can do is hope for the best sometimes. I’m running into some resistance from my 5 year old right now. Lately I’ve been told that I’m “mean” and that “I NEVER get what I want.” I’ve taken the approach that apparently I’ve spoiled her too much. So, I think I’m going to have to come across a lot meaner until I can get her back to good. Again, all we can do is hope for the best!