El miedo irracional a las matemáticas
By: Keith
Existe un estudio reciente, guiado por el psicólogo Sian Beilock de la Universidad de Chicago, que ha descubierto que las maestras de matemáticas que tienen ansiedad de las matemáticas pasan esa ansiedad a sus estudiantes del sexo femenino, pero no a sus estudiantes del sexo masculino. El estudio fue publicado la semana pasada en las Actas de la Academia Nacional de las Ciencias, y siguió a 17 maestras de primero y segundo año de primaria y a sus clases desde el principio hasta el fin del año escolar. Los resultados son bastante preocupantes considerando las implicaciones. Al comienzo del año no existía ninguna correlación entre los logros y los estereotipos acerca de las matemáticas entre los estudiantes. Sin embargo, para el fin del año las niñas estudiantes (pero no los niños) de las maestras de matemáticas menos confidentes mostraron correlación entre género y habilidad con las matemáticas – las niñas son naturalmente mejores en lectura mientras que los niños son naturalmente mejores en matemáticas. Y, las niñas que creyeron esto consiguieron significativamente menores calificaciones en sus exámenes de matemáticas para finales del año. En términos directos, no es la capacidad mental la que detiene a los niños (en este caso niñas) de conseguir buenas calificaciones en matemáticas, es la ansiedad de sus maestras, y ésta afecta a las niñas pero no a los niños. Esto es algo muy serio.
La solución:
Es muy fácil conseguir la licencia en matemáticas. Una maestra de segundo grado quien no está segura de su habilidad de enseñar a estudiantes de primer grado no tiene lugar en un salón de clases. Pues estarían haciendo más mal que bien. Si las niñitas, quienes en el futuro constituirán un 50% del posible grupo de científicos en nuestro país, son espantadas por las matemáticas cuando apenas están en segundo grado, este es un problema nacional que necesita ser atendido. Debería ponerse atención especial a los recursos utilizados para mantener a las maestras que caen dentro de la categoría de ansiosas (de la forma en que han sido determinadas por este grupo de psicólogos). Una estadística que es aún más problemáticas es la que muestra que el 90% de los maestros de escuela primaria son mujeres. Si sus estudiantes no son afectados por ‘las ansiedades’ de estas maestras está bien, como es en el caso de los niños (varones). Pero, aparentemente, como el estudio lo sugiere, las niñas son enseñadas, inadvertidamente, estereotipos negativos de géneros. Este es un gran problema que puede durarles para toda la vida.
¿Y yo les transmito miedos a mis hijos?
Cuando yo era niño yo tenía miedo de las matemáticas. Yo siempre sacaba malas calificaciones aún cuando todo el mundo me decía que yo tenía talento. Era un miedo paralizante que me prevenía el simplemente salir y hacerlo. Ya he sobrepasado ese miedo, a la edad de 35 años, he empezado de nuevo mis estudios en matemáticas. Para mí es cuestión de enfrentar el miedo y vencerlo. Pero, este estudio me ha puesto a pensar acerca de otros miedos que pueda tener y que he estado transfiriendo a mis hijos sin querer. Cuando otras personas me preguntan acerca de mis miedos, yo típicamente digo que lo único que me asusta es espacios confinados. Pero tal vez hay más que eso.
1. Espacios confinados y estar inmovilizado: Yo diría que mi medo a estar inmovilizado (atado o paralizado) es casi clínico. Este es verdaderamente el número uno sin lugar a duda.
2. Pobreza: La pobreza me asusta con respecto a cómo afectaría a mis hijos. No me molesta el ser pobre. Me asusta que el ser pobre afecte a mis hijos.
3. Perder un hijo: La posibilidad de que esto ocurra es remota por lo que son racional acerca de este miedo. Sin embargo, es algo que siempre tengo en mi cabeza.
De estas tres cosas, yo creo que mis hijos no saben de ninguna. Mi conclusión es, que en lo que a mi propia vida se refiere, yo no paso ningún miedo a mis hijos. Por lo que yo puedo ver ellos están libres bien ajustados y libres de miedos. ¿Qué tal tú? Todos tenemos miedos. ¿Son algunos de tus miedos siendo transmitidos a tus hijos sin que tú lo sepas? Yo nunca me había parado a pensar acerca de esto antes de hoy. Es algo de lo que voy a tener cuidado de ahora en adelante. Tal vez haya algo que me haya faltado. Voy a tener que seguir pensando acerca de esto.
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Interesting article. As for passing along our fears to our kids, I’d like to think that if we’re aware of our words and actions, we won’t pass them along, or at least, not as strongly as we would if we didn’t make a concerted effort.
I don’t know any parent who isn’t afraid of #3, above, somewhere in the back of their mind. It is the single greatest fear most of us live with, always.
.-= BigLittleWolf´s last blog ..Super Bowl Sunday: just another day? =-.
There is no need to fear learning math