Mintiendo acerca de los deberes de escuela: Un gran no-no

By: Keith

Todo el mundo miente, incluyendo a los niños.  El mentir, como lo he dicho antes, es perfectamente natural, y usualmente no es algo por lo que los padres deban preocuparse demasiado.  Sin embargo, puede llegar a estar fuera de control.  Puede convertirse en un hábito y un áncora por el que, al mentir, el niño decide obstaculizar su propio progreso.  Estoy hablando acerca de los deberes escolares, y esto hablando de mi hijo mayor, a Neil últimamente le ha dado por mentir acerca de sus deberes escolares y otras trivialidades cotidianas.  El es un buen niño; ese es el prefacio obligatorio.  A los 8 años de edad él es encuentra en una etapa en la que el probarme es el estilo de vida.  Cada cosa que hace es una prueba.  ¿Puede correr más rápido que yo?  ¿Puede hacer sus ejercicios de matemáticas más rápido que yo?  ¿Soy más alto (como si el ver no fuera suficiente para creer)?  Además de las comparaciones estúpidas, también quiere qué tanto puede salirse con la suya.  Y es aquí donde comienzan las mentiras.  El quiere saber si yo puedo ser engañado.  Pero, afortunadamente, él no es bueno para mentir, y ver a través de sus mentiras no es difícil.  El mentir acerca de sus deberes escolares se pasó de la raya esta semana, así que tomé medidas correctivas, las cuales definitivamente ya están mostrando signos de estar funcionando.

 

En lo que Neil cayó:

 

La semana que pasó fue la gota que derramó el agua.  Nosotros tenemos dos lecciones de lectura al día.  Tenemos lectura de comprensión y tenemos lo que yo llamo lectura de diversión.  La lectura de diversión se supone ser un libro que ellos escogen en el cuál no son examinados o con el que no les doy mucha lata.  Yo quiero que ellos se diviertan mientras leen por medio de libre experimentación.  Yo pensé, “puede que ellos metan la pata en sus otras lecciones, pero no echarían a perder una lección que no es una lección, ¿cierto?”  Equivocación.  Yo mandé a Neil al segundo piso a leer (que se supone deben ser 2 capítulos o por 30 minutos, lo que venga primero), y él regresó 5 minutos después diciendo que ya había terminado.  “¿Mm, Neil?  ¿Cómo es que has podido leer dos capítulos en tan solo 5 minutos?”  Y él contesto, “Papi, han pasado más de 5 minutos.  Es solo que tu no está poniendo atención.”  Yo dije, “Neil, dame t libro.  Te voy a hacer unas cuantas preguntas.”

          “¡Pero papi!  ¡Tú dijiste que no nos ibas a hacer preguntas!”  Para este entonces él se encontraba gimiendo y comenzaba a sollozar.

El me trajo el libro y seguro, él no sabía ni papa.  No solamente no sabía lo que había estado ocurriendo en los últimos dos capítulos, él tampoco sabía de qué se trataba el libro, lo cual obviamente significa que él no había estado leyendo nada durante la última semana, desde que comenzó a leer su libro (The Phantom Toolbooth – La caseta fantasma).

 

No acepto ningunas tonterías cuando se trata de deberes escolares:

 

Esto es realmente culpa mía.  Alan lee aún cuando no se le pide que lo haga.  El hace sus deberes escolares con la mínima sugerencia.  El es estudioso.  Pero, Neil no lo es.  Y no es por falta de discursos por parte mía.  Yo le he dicho un sinnúmero de veces lo importante que es el estudiar duro ahora para que su vida más adelante sea mejor.  Niños, qué rayos – en ocasiones necesitan recibir una dura e inevitable lección.  Le quité todos sus videojuegos, le quité sus privilegios de computadora y películas, le quité todos sus juguetes favoritos, y le notifiqué que no iba a recibir postre por el previsible futuro, y también le dije que de ahora en adelante iba a tener que leerme sus libros en voz alta en lugar de leerlos él solo.  Hombre, cómo lloró.  Fue como si su mundo entero se hubiera derrumbado a su alrededor.  Esa es la reacción típica a un tratamiento de desintoxicación.  Y, así es como yo lo veo.  Lo voy a desintoxicar, y él no tiene otra opción.  Si me odia, no me importa.  Si cree que el mundo está tras él, no me importa.  Lo único que me importa es que él tenga éxito a la larga.  Yo preferiría ser el tipo bueno pero, cuando eso no es posible, estoy dispuesto a ser el villano.  Yo espero que me lo agradezca después.

 

¿Qué tal le ha ido hasta ahora?

 

Solo hemos estado con este castigo por tres días, pero ya veo grandes mejorías.  Me he amarrado los pantalones.  Neil ha estado viviendo desprovisto de sus privilegios favoritos.  El me dio batalla al principio.  Me gritó cuando le di postre a Alan, y lloró cuando Alan jugo sus videojuegos y él solo pudo sentarse a ver.  Me dijo qué tan injusto estaba siendo y cómo obviamente yo he de amarlo menos que a Alan (ese comentario si me llegó un poco, pero aún así no caí).  Neil sabe que sus restricciones van a permanecer activas hasta que él demuestre que está tomando sus deberes escolares en serio.  No es suficiente que él diga que lo entiende.  No, él también tiene que demostrarlo.  Hasta que yo esté convencido que él ha cambiado, él va a seguir viviendo una existencia espartana (de acuerdo con sus estándares).  Al igual que en la desintoxicación de las drogas, no es el paciente quien determina que se ha recuperado, y no existe un período de tiempo definido a través del cual se demuestre que la desintoxicación ha sido un éxito, pero todo el mundo se da cuenta cuando ha funcionado.  Neil ha cruzado la raya, y ahora está siendo desintoxicado.  Su rutina está cambiando, y sus prioridades lentamente están siendo realineadas.

 

En un mundo ideal el aprendizaje y la diversión deberían ir de la mano.  Sin embargo, cuando tu hijo decide que puede abandonar sus obligaciones escolares y concentrarse únicamente en la diversión, es tu deber el intervenir y hacer los ajustes necesarios.  Los niños son, generalmente hablando, demasiado cortos de vista como para entender las ramificaciones de la educación.  Si les permitiéramos poner la diversión antes de la escuela, les estaríamos haciendo un daño.  A la medida de lo que ahora él se está quejando acerca de los maltratos que está sufriendo a mi cuidado, él se quejaría por toda la vida si yo le permitiera cambiar las prioridades de la escuela y la diversión a su propio punto de vista infantil.  Dejemos que el tiempo me juzgue.  Puedo soportarlo.  El ser odiado ahora es mejor que aceptar un fracaso.

 

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8 Responses to “Mintiendo acerca de los deberes de escuela: Un gran no-no”
  1. dad January 29, 2011 at 4:27 pm #

    Be nice to Niel. Y’all are gonna be working for him someday.

  2. Rebecca January 29, 2011 at 5:13 pm #

    Nice…love how you handled it!!!

  3. Hugo January 29, 2011 at 6:11 pm #

    Algunas veces los chicos no nos dejan otra opción…Hay que ser determinantes y algunas veces enérgicos, eso sí cuando se requiera también hay que saber gratificarlos.

    • Keith January 29, 2011 at 8:02 pm #

      Estoy de acuerdo contigo Hugo. Hay que ser firmes cuando impartimos disciplina, pero también hay que reconocerles cuando hacen algo bueno y uno debe recompensarlos igualmente. Saludos :)

  4. Dennis P January 30, 2011 at 10:32 am #

    Great stance! I wish my parents would have taken the same sort of stand with my younger sister when she was young. She turned into a pathological liar and to this day has failed to live a “normal” life. I think they tried, but she got so good at spinning the truth that she stared to believe her own lies. You are doing Neil a service by jumping on the problem now and “detoxing” him before it gets out of hand. My kids haven’t lied to me YET, but I know the day will come, and I hope I handle it as well as you seem to have.

  5. Wolf Pascoe January 30, 2011 at 4:05 pm #

    Dear Keith,

    Lying is one thing. Schoolwork is another. Regarding schoolwork, I have a story to tell about failure, but first I want to say how much I appreciate the “take no prisoners” style of your blog. Being a SAHD and homeschooling your boys is an awesome accomplishment. I doubt it’s something I could pull off. I think the fact that you are parenting this way gives far more to your boys than academic accomplishment.

    I studied hard and went to an Ivy League school. I graduated with high honors but I’m sorry to say didn’t learn how to think for myself until many years later. I took away three things from college. I learned how to be charming, which was occasionally useful. I could recite the first 18 lines of the Prologue to the Canterbury Tales in Middle English, which got me laid once or twice. And I developed a lifelong love of Shakespeare, for which I’m eternally grateful. That was pretty much it. To the extent that I’m a success or failure in life, I don’t think schoolwork has had much to do with it.

    Now here’s the story. A career counselor once visited a high school and addressed a large group of students. He asked the A students to line up on one side of the room. He asked the C students to line up on the other side. “I want these two groups to take a good look at each other,” he said. “I especially want you A students to look at the C students because these are the people who you’re going to be working for. The reason is they’re not afraid to fail.”

    I’ve thought long about this story. It rings true in my experience. I wish I’d been in that room.

    All best wishes,

    Wolf Pascoe

  6. Ali January 31, 2011 at 2:58 am #

    Tell Neil I Love the Phantom Tollbooth!Not just now as an adult but I loved it as a kid too. Once he starts reading it he will probably love it too.

  7. Camile H October 5, 2011 at 2:03 am #

    So can we get an update on how long the toys/games/computer detox took? Did he turn around and put schoolwork first (before fun)? How’s it going? This has been a constant life struggle with one of my boys. Many times I look back and wonder if I let him have his games back too soon (due to behavior relapse) or if I could do something different to motivate him. My ultimate goal is selfmotivation and self-discipline. At present, he doesn’t seem to care if he doesn’t have his gaming system or a computer, so either the detox is over or he’s fooling me. Sometimes I resort to dragging a carrot on a string to get him back on track.

    Let us know your progress with this effort. :) Warm Regards Camile

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