Cómo comprometerte: De manera simple

By: Keith

  

El comprometerse no es otra cosa más que la resolución que dos personas toman de casarse.  Tú no puedes presentarte en la iglesia cualquier día sin estar de acuerdo con tu pareja en la fecha y la hora, ¿cierto?  Así que eso es de lo que se trata el comprometerse – el ponerse de acuerdo en casarse es algo que ambos quieren hacer,  estableces la fecha y la hora y lo llevas a cabo.  Es con el mejor interés para cada persona que, al momento de comprometerse, sean tan claros como sea posible.  No ofusques el punto con trivialidades como el ponerte de rodillas o tonterías como el esconder el anillo dentro de una rebanada de pastel (dónde fácilmente puede ser consumido) o pagándole al pollo de San Diego para que  le dé el anillo de compromiso a tu novia en la pantalla gigante durante la 7ª entrada.  El día de ayer  yo estaba leyendo el blog de un amigo, PJ, donde él estaba celebrando su aniversario.  El escribió acerca de su compromiso y cómo él le preguntó a su ahora suegro por permiso para casarse con su esposa (algo que yo pensé era pintoresco y algo padre).  La historia de PJ es bastante básica por lo que yo pude ver, y es por eso que me gustó.  El tener un compromiso lujoso es cuestión de preferencia personal, pero cuando se ve en retrospectiva probablemente se verá excedente.  La vida tiene el hábito de hacer inconsecuentes ciertos eventos que en algún momento parecieron relevantes.  

   

Mi historia:  

   

Mely y yo nos comprometimos después de 3 semanas de habernos conocido.  Ella no hablaba inglés muy bien y yo no hablaba nada de español.  En aras de tener claridad, tuvimos dos compromisos.  El primero ocurrió a media noche en su apartamento en el que vivía con su mamá y sus hermanas.  En un principio yo había ido a México por un mes en un programa de inmersión al español de la universidad, y conocí a Mely cuando ella me fue asignada como mi acompañante (ella me enseñaba al ciudad y trataba de enseñarme español al mismo tiempo).  En realidad había sido su novio quien me había sido asignado, pero cuando él no se apareció ella tomó su lugar – bueno, su pérdida (otra historia).  A media noche, el día antes de regresar a Boston me monté en un taxi desde el hotel y fui al apartamento de Mely.  Me senté en sus sillón tratando  de platicar por unos cuantos minutos antes de decir algo que sonó como “Escucha, yo no te entiendo.  Me voy de regreso a Boston mañana, pero voy a regresar y nos vamos a casar.”  Ella dijo “Bien”.  Y me fui.  

   

El segundo compromiso ocurrió después de que regresé a México un mes después de haberle dejado la primera vez.  Yo no tenía ningún plan más que el llegar, sellar el acurdo, y vivir por siempre felices.  Ella y su familia me dejaron vivir con ellas (porque yo no tenía dinero y no tenía ningún otro lugar a donde ir ella sintieron lástima).  Un día Mely yo fuimos al cine.  De vuelta  casa paramos en un parquecito.  Nos sentamos en una banca y yo le dije “¿Nos vamos a casar, cierto?”  Y ella dijo, “Esa es la idea.”  Luego caminamos el resto del camino a la casa y les dimos la noticia a su mamá y sus hermanas.  Ahí fue cuando se convirtió en un evento para toda la familia y lo único que yo tuve que hacer fue – ninguna otra cosa además de aparecer cuando ellas me dijeron dónde y cuándo.  Y eso fue lo que hice, y ahora estamos en el año 2010.  Yo ni siquiera le di un anillo sino hasta 4 meses después cuando se lo presenté en una cena en el Wayside Inn en Sudbury MA (ese fue nuestro tercer compromiso).  

   

Después no va  a ser importante  

   

El tiempo es medido a partir del día de la boda, no de la fecha de tu compromiso.  Yo no recuerdo la fecha en la que nos comprometimos.  Cielos, ni siquiera me acuerdo de la fecha de nuestra boda por el civil (el juez nos casó unos cuantos meses antes que el pastor).  El punto es este: si quieres preocuparte por un montón de fechas pues hazlo, pero es una pérdida de tiempo el recordar el día de tu compromiso cuando esa fecha no va a tener valor intrínseco una vez que sea usurpado por la fecha de tu matrimonio.  Solamente es importante entre el día en que te comprometes y el día en que te casas.  Luego se vuelve una trivialidad inútil.  Pero, cuando eres joven haces cosas y tratas de recordar cosas que crees contienen gran sentido porque, en ese entonces, no tienes nada con qué compararlas.  Pero, con el paso del tiempo, eventos transitorios como ese se convierten en expedientes empolvados en tu memoria.  

   

La acción es lo que importa, no los detalles  

   

La acción de comprometerse importa, no la fecha o ninguno de los detalles.  Un compromiso lujoso no hubiera sido más memorable para mí de lo que los que tuve lo fueron.  Mi compromiso fue simple – un momento en una banca de parque, un sillón y una mesa a la hora de la cena que siempre voy a recordar tan claramente como si yo hubiera brincado de un avión con un letrero en medio de un estadio.   Mi compromiso es por el beneficio de mi propia mente; no necesito lecciones con objetos para recordar un sentimiento.  Mis sentimientos son tan válidos sin la pretensión como lo hubieran sido con ella.  Fuera de mi neurosis personal, si Mely fuera la clase de persona que necesita lujosas muestras de afecto entonces yo estaría preocupado por haber cometido un error en mi matrimonio.  

   

Cegado por el oropel  

   

No dejes que la pompa te engañe; la persona con la que te vas a casar está frente a ti, y sus pensamientos importan mucho más que cualquier cosa rara que haya planeado para impresionarte.  Si te propone matrimonio al mismo tiempo que está balanceando bolas de fuego y canta una canción acerca de su amor por ti, aléjate un poco porque no es seguro.  Luego averigua qué es lo que verdaderamente está pensando teniendo una verdadera conversación.  Su balanceo es para impresionar en ti cuánto te ama.  Pero, debería preocuparte que él no esté lo suficientemente seguro como para simplemente decírtelo.  Y si su balanceo de bolas de fuego te hace sentir más importante, ¿qué vas a esperar que él haga la próxima vez?  Para tu 5º aniversario él estará balanceando moto sierras parado en un cable sobre un volcán.  Tú puedes meterte en una carrera de armas, o puedes expresar sus intenciones y creer el uno en el otro.  Mantenlo simple porque el llegar a viejo y seguir casado dice muchísimo más que un montón de demostraciones peligrosas de devoción. 

  

Related posts:

  1. Querer y Necesitar: No es tan fácil como parece
8 Responses to “Cómo comprometerte: De manera simple”
  1. Father Knows (Travis) Best August 28, 2010 at 3:37 pm #

    MY STORY: The ring was burning a hole in my pocket, so on the way home from a coffee shop late, late one night in our college town, she stopped into the US Bank vestibule to get money out of the ATM, and when she turned around, I was on one knee. Later we inquired about a copy of the security camera videotape, to no avail.

  2. Dennis Yu August 28, 2010 at 5:46 pm #

    What a great story of love– how it’s not about fancy things or external peacocking. But the corporations don’t profit on real love, unless you’re so big that you’re driving some serious traffic!

  3. Daphne August 28, 2010 at 7:09 pm #

    Eres GRAnDE cuñado!!!! Tu articulo me hizo recordar los momentos tan lindos con Sergio. Los queremos Mia & Daphne

  4. J Cruikshank August 28, 2010 at 9:39 pm #

    Last week someone had 5 planes sky-writing his proposal to his girlfriend. The wind was quickly blowing it away and all I could think was how corny and what a waste of money. Now if it said “Surrender Dorothy” that would have been cool and maybe more honest about what awaits.

  5. PJ Mullen August 29, 2010 at 12:34 pm #

    Our engagement definitely wasn’t anything fancy. Other than the scroll I had what I wanted to say written down, it was pretty basic. We did, however, get married one year from the day we got engaged, so obviously we’ll always remember the date.

    Basic is much better. Too many moving parts means too much potential for an epic fail. Besides, just like when it comes time to plan and host the wedding the more elaborate the less meaning it has. Far too often too much is put into the day or the event and the meaning of them is lost in the details of making everything “perfect”.

    Engagements or wedding are meant to be the start of things, not the be all end all. If an engagement or wedding mishap can ruin a relationship, then the priorities were never right to begin with.

  6. Denise August 29, 2010 at 8:03 pm #

    @PJ Mullen…I have to disagree with your point that elaborate wedding ceremonies are some how less meaningful than simple weddings. Of course I am only speaking from my own experience, but husband and I had a kick ass “elaborate” wedding. The meaning of the day was not (nor will it ever be) lost on us. I would submit that 13 years of marriage (and going strong) 3 children, 1 special needs child and a whirlwind of economic peaks and troughs are evidence of my theory. :)

  7. BellaDaddy August 30, 2010 at 7:22 am #

    We never really believed much, in the idea of marrying….as it was not really an option…then, 4 years after our kid was born, we decided…”eh, we should, where we can, (California) for the sake of our family”…So there you have it…probably the most anti-romantic “engagement, ever!…LOL

    Kudos, and as always, thanks so much for coming by our blog.

Trackbacks/Pingbacks

  1. Attracting Women: Machismo is so Yesterday - February 1, PM

    [...] free to calmly, and without stinking like an ox, make your move.  In fact, calm determinism is the strategy I employed when I started seeing Mely 14 years ago.  She had a macho boyfriend at the time, and I [...]

Leave a Reply

Acceder con Facebook